lunes, 6 de junio de 2016

¿Por qué llueve?

He sido demasiado ciego
El temor a lo simple me ha mantenido al margen de mi propia existencia

-Abel, ¿Si destruyes este planeta, adónde te vas a ir?
-Al cielo
-¡Ja, ja, ja! El cielo no existe
-Creo que sí, porque llueve

Ya no más
No escribiré más por esta noche
Me doy asco
Tantos malditos años que no me han servido
Tantos los días
Los discos
Los libros
Tanta la historia
Y nada
La nada me consume


Música para los ojos


Tchaikovsky derrumbándose en la imposibilidad de tu mirada
Mozart aupado en el desván de tu alegría
Salta Chopin melancólico y nadie sabe de su borrachera florida
Huraño, Beethoven, se dibuja en el espejo invernal de tus calles

Ha llovido
Tartini sueña de nuevo
Otra vez el demonio construye notas vaporosas que a la mañana siguiente el pobre desgraciado querrá reproducir
Paganini, alto y peligrosamente triste, acude a su instrumento diabólico, etéreo, anárquico
Y vos sola frente a un portal que no termina de abrirse
Mientras una ninfa de policromía imposible se diluye con tu risa

Ya es tarde
Quisiera repararte para la otra vida y eso no me deja dormir
Pero vos y tu efervescente capricho de no dejarme entrar me aniquilan en el insomnio

No quieres hablar, vale, lo entiendo
Pero es tarde
Ha llovido
Y un gato camina en las frías sombras de la noche

A lo lejos, una minúscula voz cantando:
«Y las muñecas tan sangrantes están de llorar»


miércoles, 13 de abril de 2016

Morris Dance


Me duele el cuerpo por beberme demasiado tu hermosura
No te precipites, preciosa, yo le pongo medida a mi dolor, yo sé escribirle sonetos a mi inocente desventura

martes, 12 de abril de 2016

Por si acaso


Ni siquiera os imagináis el monstruo que sobresale de los límites de la tierra
De las profundidades del océano de muertos y cataclismos
No podéis ver que dentro del fruto ha eclosionado el germen de nuestra ignorancia
Y sin embargo, aunque eso y todo carezca de sentido, no comprendemos alguna cosa, no queremos enterarnos de lo que sobreviene
Puede que esto sea como un grito, ya que debido a las circunstancias, decidí pasarme al bando perdedor; pero algo quisiera yo hacer para remediar su rota existencia, algo de música o esperanza

Triste es que solo nosotros, los perdidos y perdedores, podamos entrever un planeta de grietas azules
Un abrazo grande para nuestros huesos roídos
Un cantar suave de gato
Un cielo de vapores violeta

Triste es que nuestra raza y toda la vida se niegue a sí misma
Puesto que es nada y nada será
Ni esta tristeza al verte atravesado por la lanza de tu propio engaño

martes, 5 de abril de 2016

No Hyde, Inglaterra todavía no ha muerto

Argel soy yo
Y él es lo otro que quiere parecerse a mí
Quiere corregirme, usar mi nombre para que su conquista sea soportablemente juzgada
Yo escribo y él podrá reclamar el maldito dinero
¿Este corazón sirve para ambos?
No Argel, no hay lugar para los dos
¿Qué?
Que te necesito pero no quiero estar más con vos
Vos andate, vos tenés una cara bonita y un par de palabras para convencerlos, eso tan solo
Yo tengo todo lo que necesito
Me necesitas a mi. Yo te creé
¡Bla, bla, bla!
Es cierto, sin mí, estarías muerto
Vamos, que no es para tanto, los dos somos los putos amos del mundo y podemos llegar a un acuerdo
(Se pondrá cursi)
¿Con quién hablas?
Con ellos

A estas alturas ya no sé bien si existís más allá de estas fraudulentas paredes de humo y cristal
No sé si una araña vive en mi cerebro y la he nombrado para no morirme de miedo a la soledad 
Y no era necesario decir que estabas solo
Joder, entonces no sos una araña
Claro que no. Soy tu voz y tu silente museo tropical
Tu calle poblada de faroles mojados
Tu playa de asfalto disuelto y tu desierto de cigarrillos
Soy tu pie izquierdo
Un pedazo de algodón sobre la herida
Vivo en vos y vos no sos en mí
Y sin embrago, en mí sos
¿Qué sabes de lo que soy y no?
Todo, mi querido compañero, todo.
Sos la negación absoluta de tu propio reflejo
Y la distancia de tu presa en la que tus ojos se recuperan
¿En qué se ha convertido esto?
¿Qué?
¿Por qué estamos buscando el término definitivo?
Para engañarlos, hijo mío, para engañarlos
¿De la peor forma? Es lo peor que he escrito
No, es lo mejor porque por vez primera ellos van a querer matarte
Y eso es como un presagio de que has llegado
¿Adónde?

En un instante todo se rompe
Todo es una ruptura en la frontera del reloj sediento
Se han quemado las casas y a lo lejos una ventana revela la serie habitual
Una mujer alojada en la penumbra de la noche
Un hombre envuelto en cocaína y los gemidos de esa mujer son como el baile de dos voces que se ahogan 
Todo es fuego y Siberia consternada
Todo es golpe de estado y suicidio
Y en medio, un espejo frente a otro
Todos los nombres mostrando los dientes...


Alucinógeno para no dormir

Desciendo
Allá arriba es toda una habitación con libros
Es todo un cuento difuso
Hay fábulas y requiems dorados
Grandes osos que construyen murallas para no ser atacados por las hormigas
Y estas, a su vez, temen por el ímpetu del arándano salvaje

Desciendo
Schiller no quiere tomar la cerveza que le he ofrecido
Él sin embargo insiste en que inhale su fantástico polvo de murciélago con petunias del Afganistán

Le digo:
Oye, que estoy escribiendo y quiero hacerlo sin parecer que estoy ebrio o que soy un grandísimo hijo de puta
Idiota. Ellos no van a terminar de leer siquiera la primera línea, etemorizado, es cierto, de equivocarme, pues dudo que les sepa a vino tu insidioso título de... mmm, déjame ver, jumm, ¡tanto da!
¿Qué quieres perro del infierno?
Ya no escribas
¿Y cómo hago para no revelarme el otro lado incuestionable?
Desciende

Desciendo
Ya no llueve en mi jardincito de algodón
He venido hasta esta otra parte del proceso, antes de haberme escapado en el vaivén de la pólvora
Antes de meterme el tiro
Allá arriba todo es baile de lupanar y gárgola
El vampiro de la noche es afable y risueño
Y en la esquina, un anciano de melena sucia, bajo la hiriente onda lunar, apura su amargo trago de idolatría
Tiene dos hoyuelos en sus manos por donde se cuelan los mosquitos 
Y uno en cada pie
Le di una moneda
Pobre, ojalá dejen que descienda
O que al menos lo intente
Con petunias

viernes, 4 de marzo de 2016

Créditos a la mujer de al lado



Muere lentamente
La cocaína se le ha metido en la sangre como un gusano 
Y sin embargo la gente es otra cosa
Todavía más horrible

Ayer mataron a dos jóvenes
Se contenta al saber que morirá por otra cosa
Y no por los imbéciles
Epilépticos
Adúlteros
Fornicadores
Payasos
Tenistas
Comentaristas
Humanos
La mujer de al lado conoce de desvelos como de gemidos
Y pide una y otra vez el silencio absoluto
Esa caja musical que algún día lanzará al mundo bárbaro ante sus pies en señal de reverencia
Entonces un sol de aguardiente brillará desde sus entrañas

martes, 1 de marzo de 2016

Tugurio celeste

De niño una bicicleta se convirtió en mi amiga
Me hizo caer muchas veces
Mi madre me ayudaba a mantener el equilibrio
Y la Luna era tan espléndida como ahora
Ella es la misma
Yo no

Tal vez esta sensación sea un repudio hacia toda mi patética existencia
La plata sea una daga que me atraviese el espíritu
Y lo que vagamente creo recordar, la silueta de una inocencia, el golpe contra el asfalto, la mano de mi madre que me empuja, el espejismo amistoso de una bicicleta
Sea tan sólo el desvarío de una vida plena
El borde inacabado de una infancia demasiado hermosa


Y ahí está
Ahora tengo frente a frente esta luz que me traiciona
El frío amable de mi soledad
Ahora que ya no tengo esperanza de volver
Ahora que ya esta perra vida me ha quemado las entrañas

Vos
Sí, vos
Mujer de mirada vaporosa
Hacé que mi futuro retorne a la herida de mis manos
Herida que mi primer intento de conquista me causó
Mujer de nombre musical, un niño te llama desde las profundidades del pasado para que lo rescates
No lo dejes morir
No dejes que su lágrima sea el cuchillo que ha de cortarle el aliento por mitad

viernes, 22 de enero de 2016

Sos el sueño de este sueño

Soy luz
Espejo dudoso y profundo
Gruta de caídos soldados bajo el negro sol del inframundo
Destino de papel abierto
Espada cortando la tarde en dos

Soy luz
Ángulo de noria espumosa
Cicatriz de estrella
Beso impregnado en el cuello de tu eterno cielo 
Soy brillo que toca y gime
Fuerza de los extraños métodos del vértigo
Crimen moderno
Vapor de pluma que se incrusta en la costilla del viento
Ancho jardín de duendes invisibles
Patria erguida en la penuria

Es cierto, cada vez me alejo más
Cada vez me acerco a mi advertencia de colores
A mi descenso prematuro
Y si escribo esto no es para morir feliz
Es para que un día, a la sombra de una vela, mi recuerdo llegue hondo y te diga lo pleno que me sentí bajo tus ojos. Lo infinito en mí alimentado por tu fragante nostalgia.
Estaré al otro lado del tiempo, esperándote.
Sabrás llegar.
Tu mano bocetó el lugar de los ensueños, el dibujo mirándose a sí mismo, el dibujo siendo el ajeno deleite de mi universo.

lunes, 18 de enero de 2016

La verdad debe ser una mentira

Derrota de tus ojos brillantes
Un par de jóvenes tocándose el sexo
Un celador que intenta reprimirlos
Un montón de miradas vacías y hambrientas
Una cámara que los observa
Una ley municipal que establecieron sin opinión requerida 
Un disgusto y luego la derrota de tus ojos brillantes
Un querer decir
Un acuario azul tu lengua quieta
Un tierno parpadeo a contraluz
Todo debe ser una mentira
Todo
¿Si es una mentira, por qué este delirio, por qué esta sensación de vértigo al no reflejarme en tus ojos brillantes, por qué esta necesidad de llamarte en la distancia?

Vals

Han matado a un muchacho
Le dejaron el pecho abierto y sus ojos todavía nublados por el súbito temor
Un haz de pólvora que sube como un aliento incandescente hacia un firmamento negro, humedecido
Un crepitar de pasos alejándose
La madre del muchacho explota en llanto
Después de intentar restablecer los hechos, le aducen que fue por rencillas o asuntos pasionales
Mi hijo amaba terriblemente
Mi hijo no sabía querer

Pero hay un muchacho muerto en la carretera
El tráfico podría volverse pesado y hay mucha gente que ama, esperando llegar a casa para derrumbarse en su ternura

Habrá un mañana donde vas a esperarme en la esquina para marcharnos
No haré nada más que no sea escribirte cada noche las estrellas sobre tu piel y sobrevivir en tu ruta de tréboles misteriosos
Sé amarte con la luz de mi vanidad, con el deseo de mi dulzura, con el vientre de mi perversión
Sé amarte con fuerza
Con temerario estremecimiento
No concibo un amor primario, epiléptico, calculado
Si he de amarte que sea con toda mi irresponsabilidad, con mi subversiva manera de besarte, con mi vileza
Yo te voy a esperar para irnos al otro lado del mundo

Hay un muchacho ingenuo bajo el gris manto de la tarde que espera a una mujer
De lejos, un tipo le rompe el pecho con fuego y metal
Se acerca, en una silueta vaporosa, una muchacha de mirada ausente
Huyen dos sombras en el sonido de unos pasos que se alejan

Fin

Gélido


Nubes sobre el cielo de las arenas eternas
Ancho mar en la galaxia azul de los espejos
Tiniebla helada que repta sobre Keops
Ángeles macabros colgados de las constelaciones sangrientas
Vení a curarme el frío de la noche

Te amo. Mujer sin nombre, sin luz, desatá la cuerda que me reduce
Escribo en el desván de mi memoria
Recuerdo esa época somnoliento
El grito perverso de la locura
Los días de nuestro cómplice delito
El destello de un mejor futuro 
Vení a curar el tormento de mi espíritu

¿Y cómo puedo deshacerme de esta vida si para mi desgracia en mis entrañas se concibe la inmortalidad?

jueves, 14 de enero de 2016

Páramo

Amanece un arrebol y a su lado la estrella más brillante
De seguro te habrás ido ya
Irás a caminar con la gente del distrito
Olvidarás de repente mi nombre
Mis pretensiones
Mis inútiles planes
O al menos podrás obviar la incitación diaria hacia la verdad
Y yo me he levantado, he caminado hasta casa pensando en tu gesto de asombro, tus manos suaves, tu andar pesado y a la vez implacablemente dulce
Proust, en línea de fuego, me grita con notable desesperación:
«Persigue, persigue, persigue»
Y esa palabra se transforma
Es una partícula de acero machacando entrañas, un encuentro de chispas y cabezas, un impacto de la gravedad
Rimbaud, con su figura de colegial suicida, me describe el infierno de la manera más hermosa y me pregunto cómo vergas pudo conocerte
Cómo vio en tus ojos turbios el encanto de la esperanza, el destello de una cosa que vibra en tu sonrisa inocente
Cómo se aprendió de memoria la trinchera de tu cuerpo que lo resguardaba del mal tiempo y la circunstancia
Cómo supo de tu nombre frágil que se valía de esa misma dimensión para atropellar a los otros nombres, las otras sombras
Cómo se apresuró a apurar de la copa amarga de tus besos, consciente, sin embargo, de que te entregaba el alma para que la coleccionases ensangrentada y débil
¿Qué terrible placer se enreda en tu pecho cuando a tu paso, las más nobles palabras se inventan otro significado para nombrarte con tu talle de espejismos, tu ardor necesario, la primicia de la tentativa sensación?
Jovencitos y ancianos con sus bocas babeantes te miran cruzar, y aunque tu poder les impida acercarse, atrapan el olor a cielo que depositas en el aire
Y se suicidan en la noche reluciente, cuando ya tus ojos están fuera del alcance de su devoción
Cometo también el peor de los suicidios al escribirte de nuevo otro poema que sólo servirá para acumularse, para dejarse desgastar por el olvido y el fuego de tu isla eterna
Otros pudieron llamarte insensata, loca, sensitiva, viajera, amante, puta, adorada.
Yo te llamo:
Inglaterra
Flor
Cresta
Pronombre
Cielo
Botón
Casa
Alimento
Francia
Libro
Olor
Pintura
Infierno
Dios

Ingravidez

«Es un hombre maravilloso»

No dijiste nada. Me dejas hablar como si de mi boca saltasen las verdades más amargas, absolutas. Amo tu silencio que no me cuestiona.
 No dijiste nada cuando te dije sobre lo del poeta frustrado ahora trovador. Es idiota escribir sobre lo indecible. Es decir, sobre esto que jamás podré explicar. Uno no podrá nunca escribir algo decente si lo que intenta es explicar. Y lo que quiero es que al leerlo, tu sensibilidad explote como un haz de luz que se hace trizas en algún rincón del universo.
Quiero que recuerdes el paisaje nítido como si fuese un sueño. Mira de nuevo a los niños jugar. Ir de un lado a otro. Gritar como sólo puede hacerlo un alma que apenas percibe toda la mierda que le rodea. Escucha de nuevo el sonido apagado de los años. Una voz que vibra en un Ojalá que se desvanece en el arpegio . Un golpe, una bala, un dejarse ir en el deseo de morir sin recordar. Aprendimos a guardar silencio de manera urgente. Romperlo significaba volver a pisar este suelo tan patético que nos heredaron. Y no queríamos volver. Deseamos meternos uno dentro del otro como una promesa irrompible. Deseamos retornar infinitamente al sitio de nuestra galaxia de vibraciones musicales. Todo, y el beso que nos dimos fue el único destello de aquella quimera.
   Recuerda tu cabeza sobre mi hombro.
 Recuerda que quisimos perpetuar el tiempo y quedarnos así hasta que la eternidad se resbalase por tu mejilla.
Recuerda que te quiero.
Te quiero, y por eso esto que no se parece a lo que quise escribirte, a lo que quise darte.
Parece idiota porque es verdad. Es verdad que te quiero y que esa tarde fue como volver a la infancia.

jueves, 7 de enero de 2016

Réquiem

No estaré cuando vean lo maravilloso de mi presencia
No sé exactamente quién será el que repentinamente llore
¿Quién bajará el arma para acariciar pajaritos?
¿Quién dirá por qué, o quizá si hubiera?
No estaré en este mundo de idiotas
Cuando reparen en mi ausencia
No estaré en su risa

Estaré en su odio
Odio a sí mismos
¿Qué maravilloso deleite significa destruir sus cimientos?
Raza estúpida
¿Qué haréis sin la preocupación de tus inválidos?