miércoles, 13 de abril de 2016

Morris Dance


Me duele el cuerpo por beberme demasiado tu hermosura
No te precipites, preciosa, yo le pongo medida a mi dolor, yo sé escribirle sonetos a mi inocente desventura

martes, 12 de abril de 2016

Por si acaso


Ni siquiera os imagináis el monstruo que sobresale de los límites de la tierra
De las profundidades del océano de muertos y cataclismos
No podéis ver que dentro del fruto ha eclosionado el germen de nuestra ignorancia
Y sin embargo, aunque eso y todo carezca de sentido, no comprendemos alguna cosa, no queremos enterarnos de lo que sobreviene
Puede que esto sea como un grito, ya que debido a las circunstancias, decidí pasarme al bando perdedor; pero algo quisiera yo hacer para remediar su rota existencia, algo de música o esperanza

Triste es que solo nosotros, los perdidos y perdedores, podamos entrever un planeta de grietas azules
Un abrazo grande para nuestros huesos roídos
Un cantar suave de gato
Un cielo de vapores violeta

Triste es que nuestra raza y toda la vida se niegue a sí misma
Puesto que es nada y nada será
Ni esta tristeza al verte atravesado por la lanza de tu propio engaño

martes, 5 de abril de 2016

No Hyde, Inglaterra todavía no ha muerto

Argel soy yo
Y él es lo otro que quiere parecerse a mí
Quiere corregirme, usar mi nombre para que su conquista sea soportablemente juzgada
Yo escribo y él podrá reclamar el maldito dinero
¿Este corazón sirve para ambos?
No Argel, no hay lugar para los dos
¿Qué?
Que te necesito pero no quiero estar más con vos
Vos andate, vos tenés una cara bonita y un par de palabras para convencerlos, eso tan solo
Yo tengo todo lo que necesito
Me necesitas a mi. Yo te creé
¡Bla, bla, bla!
Es cierto, sin mí, estarías muerto
Vamos, que no es para tanto, los dos somos los putos amos del mundo y podemos llegar a un acuerdo
(Se pondrá cursi)
¿Con quién hablas?
Con ellos

A estas alturas ya no sé bien si existís más allá de estas fraudulentas paredes de humo y cristal
No sé si una araña vive en mi cerebro y la he nombrado para no morirme de miedo a la soledad 
Y no era necesario decir que estabas solo
Joder, entonces no sos una araña
Claro que no. Soy tu voz y tu silente museo tropical
Tu calle poblada de faroles mojados
Tu playa de asfalto disuelto y tu desierto de cigarrillos
Soy tu pie izquierdo
Un pedazo de algodón sobre la herida
Vivo en vos y vos no sos en mí
Y sin embrago, en mí sos
¿Qué sabes de lo que soy y no?
Todo, mi querido compañero, todo.
Sos la negación absoluta de tu propio reflejo
Y la distancia de tu presa en la que tus ojos se recuperan
¿En qué se ha convertido esto?
¿Qué?
¿Por qué estamos buscando el término definitivo?
Para engañarlos, hijo mío, para engañarlos
¿De la peor forma? Es lo peor que he escrito
No, es lo mejor porque por vez primera ellos van a querer matarte
Y eso es como un presagio de que has llegado
¿Adónde?

En un instante todo se rompe
Todo es una ruptura en la frontera del reloj sediento
Se han quemado las casas y a lo lejos una ventana revela la serie habitual
Una mujer alojada en la penumbra de la noche
Un hombre envuelto en cocaína y los gemidos de esa mujer son como el baile de dos voces que se ahogan 
Todo es fuego y Siberia consternada
Todo es golpe de estado y suicidio
Y en medio, un espejo frente a otro
Todos los nombres mostrando los dientes...


Alucinógeno para no dormir

Desciendo
Allá arriba es toda una habitación con libros
Es todo un cuento difuso
Hay fábulas y requiems dorados
Grandes osos que construyen murallas para no ser atacados por las hormigas
Y estas, a su vez, temen por el ímpetu del arándano salvaje

Desciendo
Schiller no quiere tomar la cerveza que le he ofrecido
Él sin embargo insiste en que inhale su fantástico polvo de murciélago con petunias del Afganistán

Le digo:
Oye, que estoy escribiendo y quiero hacerlo sin parecer que estoy ebrio o que soy un grandísimo hijo de puta
Idiota. Ellos no van a terminar de leer siquiera la primera línea, etemorizado, es cierto, de equivocarme, pues dudo que les sepa a vino tu insidioso título de... mmm, déjame ver, jumm, ¡tanto da!
¿Qué quieres perro del infierno?
Ya no escribas
¿Y cómo hago para no revelarme el otro lado incuestionable?
Desciende

Desciendo
Ya no llueve en mi jardincito de algodón
He venido hasta esta otra parte del proceso, antes de haberme escapado en el vaivén de la pólvora
Antes de meterme el tiro
Allá arriba todo es baile de lupanar y gárgola
El vampiro de la noche es afable y risueño
Y en la esquina, un anciano de melena sucia, bajo la hiriente onda lunar, apura su amargo trago de idolatría
Tiene dos hoyuelos en sus manos por donde se cuelan los mosquitos 
Y uno en cada pie
Le di una moneda
Pobre, ojalá dejen que descienda
O que al menos lo intente
Con petunias