viernes, 22 de enero de 2016

Sos el sueño de este sueño

Soy luz
Espejo dudoso y profundo
Gruta de caídos soldados bajo el negro sol del inframundo
Destino de papel abierto
Espada cortando la tarde en dos

Soy luz
Ángulo de noria espumosa
Cicatriz de estrella
Beso impregnado en el cuello de tu eterno cielo 
Soy brillo que toca y gime
Fuerza de los extraños métodos del vértigo
Crimen moderno
Vapor de pluma que se incrusta en la costilla del viento
Ancho jardín de duendes invisibles
Patria erguida en la penuria

Es cierto, cada vez me alejo más
Cada vez me acerco a mi advertencia de colores
A mi descenso prematuro
Y si escribo esto no es para morir feliz
Es para que un día, a la sombra de una vela, mi recuerdo llegue hondo y te diga lo pleno que me sentí bajo tus ojos. Lo infinito en mí alimentado por tu fragante nostalgia.
Estaré al otro lado del tiempo, esperándote.
Sabrás llegar.
Tu mano bocetó el lugar de los ensueños, el dibujo mirándose a sí mismo, el dibujo siendo el ajeno deleite de mi universo.

lunes, 18 de enero de 2016

La verdad debe ser una mentira

Derrota de tus ojos brillantes
Un par de jóvenes tocándose el sexo
Un celador que intenta reprimirlos
Un montón de miradas vacías y hambrientas
Una cámara que los observa
Una ley municipal que establecieron sin opinión requerida 
Un disgusto y luego la derrota de tus ojos brillantes
Un querer decir
Un acuario azul tu lengua quieta
Un tierno parpadeo a contraluz
Todo debe ser una mentira
Todo
¿Si es una mentira, por qué este delirio, por qué esta sensación de vértigo al no reflejarme en tus ojos brillantes, por qué esta necesidad de llamarte en la distancia?

Vals

Han matado a un muchacho
Le dejaron el pecho abierto y sus ojos todavía nublados por el súbito temor
Un haz de pólvora que sube como un aliento incandescente hacia un firmamento negro, humedecido
Un crepitar de pasos alejándose
La madre del muchacho explota en llanto
Después de intentar restablecer los hechos, le aducen que fue por rencillas o asuntos pasionales
Mi hijo amaba terriblemente
Mi hijo no sabía querer

Pero hay un muchacho muerto en la carretera
El tráfico podría volverse pesado y hay mucha gente que ama, esperando llegar a casa para derrumbarse en su ternura

Habrá un mañana donde vas a esperarme en la esquina para marcharnos
No haré nada más que no sea escribirte cada noche las estrellas sobre tu piel y sobrevivir en tu ruta de tréboles misteriosos
Sé amarte con la luz de mi vanidad, con el deseo de mi dulzura, con el vientre de mi perversión
Sé amarte con fuerza
Con temerario estremecimiento
No concibo un amor primario, epiléptico, calculado
Si he de amarte que sea con toda mi irresponsabilidad, con mi subversiva manera de besarte, con mi vileza
Yo te voy a esperar para irnos al otro lado del mundo

Hay un muchacho ingenuo bajo el gris manto de la tarde que espera a una mujer
De lejos, un tipo le rompe el pecho con fuego y metal
Se acerca, en una silueta vaporosa, una muchacha de mirada ausente
Huyen dos sombras en el sonido de unos pasos que se alejan

Fin

Gélido


Nubes sobre el cielo de las arenas eternas
Ancho mar en la galaxia azul de los espejos
Tiniebla helada que repta sobre Keops
Ángeles macabros colgados de las constelaciones sangrientas
Vení a curarme el frío de la noche

Te amo. Mujer sin nombre, sin luz, desatá la cuerda que me reduce
Escribo en el desván de mi memoria
Recuerdo esa época somnoliento
El grito perverso de la locura
Los días de nuestro cómplice delito
El destello de un mejor futuro 
Vení a curar el tormento de mi espíritu

¿Y cómo puedo deshacerme de esta vida si para mi desgracia en mis entrañas se concibe la inmortalidad?

jueves, 14 de enero de 2016

Páramo

Amanece un arrebol y a su lado la estrella más brillante
De seguro te habrás ido ya
Irás a caminar con la gente del distrito
Olvidarás de repente mi nombre
Mis pretensiones
Mis inútiles planes
O al menos podrás obviar la incitación diaria hacia la verdad
Y yo me he levantado, he caminado hasta casa pensando en tu gesto de asombro, tus manos suaves, tu andar pesado y a la vez implacablemente dulce
Proust, en línea de fuego, me grita con notable desesperación:
«Persigue, persigue, persigue»
Y esa palabra se transforma
Es una partícula de acero machacando entrañas, un encuentro de chispas y cabezas, un impacto de la gravedad
Rimbaud, con su figura de colegial suicida, me describe el infierno de la manera más hermosa y me pregunto cómo vergas pudo conocerte
Cómo vio en tus ojos turbios el encanto de la esperanza, el destello de una cosa que vibra en tu sonrisa inocente
Cómo se aprendió de memoria la trinchera de tu cuerpo que lo resguardaba del mal tiempo y la circunstancia
Cómo supo de tu nombre frágil que se valía de esa misma dimensión para atropellar a los otros nombres, las otras sombras
Cómo se apresuró a apurar de la copa amarga de tus besos, consciente, sin embargo, de que te entregaba el alma para que la coleccionases ensangrentada y débil
¿Qué terrible placer se enreda en tu pecho cuando a tu paso, las más nobles palabras se inventan otro significado para nombrarte con tu talle de espejismos, tu ardor necesario, la primicia de la tentativa sensación?
Jovencitos y ancianos con sus bocas babeantes te miran cruzar, y aunque tu poder les impida acercarse, atrapan el olor a cielo que depositas en el aire
Y se suicidan en la noche reluciente, cuando ya tus ojos están fuera del alcance de su devoción
Cometo también el peor de los suicidios al escribirte de nuevo otro poema que sólo servirá para acumularse, para dejarse desgastar por el olvido y el fuego de tu isla eterna
Otros pudieron llamarte insensata, loca, sensitiva, viajera, amante, puta, adorada.
Yo te llamo:
Inglaterra
Flor
Cresta
Pronombre
Cielo
Botón
Casa
Alimento
Francia
Libro
Olor
Pintura
Infierno
Dios

Ingravidez

«Es un hombre maravilloso»

No dijiste nada. Me dejas hablar como si de mi boca saltasen las verdades más amargas, absolutas. Amo tu silencio que no me cuestiona.
 No dijiste nada cuando te dije sobre lo del poeta frustrado ahora trovador. Es idiota escribir sobre lo indecible. Es decir, sobre esto que jamás podré explicar. Uno no podrá nunca escribir algo decente si lo que intenta es explicar. Y lo que quiero es que al leerlo, tu sensibilidad explote como un haz de luz que se hace trizas en algún rincón del universo.
Quiero que recuerdes el paisaje nítido como si fuese un sueño. Mira de nuevo a los niños jugar. Ir de un lado a otro. Gritar como sólo puede hacerlo un alma que apenas percibe toda la mierda que le rodea. Escucha de nuevo el sonido apagado de los años. Una voz que vibra en un Ojalá que se desvanece en el arpegio . Un golpe, una bala, un dejarse ir en el deseo de morir sin recordar. Aprendimos a guardar silencio de manera urgente. Romperlo significaba volver a pisar este suelo tan patético que nos heredaron. Y no queríamos volver. Deseamos meternos uno dentro del otro como una promesa irrompible. Deseamos retornar infinitamente al sitio de nuestra galaxia de vibraciones musicales. Todo, y el beso que nos dimos fue el único destello de aquella quimera.
   Recuerda tu cabeza sobre mi hombro.
 Recuerda que quisimos perpetuar el tiempo y quedarnos así hasta que la eternidad se resbalase por tu mejilla.
Recuerda que te quiero.
Te quiero, y por eso esto que no se parece a lo que quise escribirte, a lo que quise darte.
Parece idiota porque es verdad. Es verdad que te quiero y que esa tarde fue como volver a la infancia.

jueves, 7 de enero de 2016

Réquiem

No estaré cuando vean lo maravilloso de mi presencia
No sé exactamente quién será el que repentinamente llore
¿Quién bajará el arma para acariciar pajaritos?
¿Quién dirá por qué, o quizá si hubiera?
No estaré en este mundo de idiotas
Cuando reparen en mi ausencia
No estaré en su risa

Estaré en su odio
Odio a sí mismos
¿Qué maravilloso deleite significa destruir sus cimientos?
Raza estúpida
¿Qué haréis sin la preocupación de tus inválidos?