Han matado a un muchacho
Le dejaron el pecho abierto y sus ojos todavía nublados por el súbito temor
Un haz de pólvora que sube como un aliento incandescente hacia un firmamento negro, humedecido
Un crepitar de pasos alejándose
La madre del muchacho explota en llanto
Después de intentar restablecer los hechos, le aducen que fue por rencillas o asuntos pasionales
Mi hijo amaba terriblemente
Mi hijo no sabía querer
Pero hay un muchacho muerto en la carretera
El tráfico podría volverse pesado y hay mucha gente que ama, esperando llegar a casa para derrumbarse en su ternura
Habrá un mañana donde vas a esperarme en la esquina para marcharnos
No haré nada más que no sea escribirte cada noche las estrellas sobre tu piel y sobrevivir en tu ruta de tréboles misteriosos
Sé amarte con la luz de mi vanidad, con el deseo de mi dulzura, con el vientre de mi perversión
Sé amarte con fuerza
Con temerario estremecimiento
No concibo un amor primario, epiléptico, calculado
Si he de amarte que sea con toda mi irresponsabilidad, con mi subversiva manera de besarte, con mi vileza
Yo te voy a esperar para irnos al otro lado del mundo
Hay un muchacho ingenuo bajo el gris manto de la tarde que espera a una mujer
De lejos, un tipo le rompe el pecho con fuego y metal
Se acerca, en una silueta vaporosa, una muchacha de mirada ausente
Huyen dos sombras en el sonido de unos pasos que se alejan
Fin
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